La estrategia pionera Encina sitúa al Principado entre las primeras comunidades en disponer de una programación para el desarrollo de una IA segura y al servicio de la ciudadanía

Esta semana, la dirección general de Estrategia Digital del Gobierno del Principado de Asturias presentó en la Fidma el despliegue de la inteligencia artificial (IA) en la Administración para hacerla más ágil, cercana y eficiente con la aprobación de la Estrategia Nodal de Capacidades en Inteligencia Artificial de Asturias 2026-2031 (Encina), una hoja de ruta para impulsar una IA pública, segura y al servicio de la ciudadanía.
Encina diseña una programación hasta 2031 con objetivos, mecanismos de gobernanza e indicadores que permitirán medir el impacto real en los trámites administrativos y en la prestación de servicios públicos. El proyecto ayudará a establecer infraestructuras y a generar conocimiento y herramientas propias para incorporar la IA a los servicios públicos con el objetivo de mejorar el acceso a la Administración, agilizar los trámites y aumentar su eficiencia. De este modo, se avanza hacia una mayor soberanía tecnológica, siempre bajo principios de transparencia, ética, protección de datos, seguridad y supervisión humana permanente.
Con esta estrategia, que ya cuenta con el visto bueno del Consejo de Gobierno, el Principado culmina un proceso desarrollado a lo largo de esta legislatura y se sitúa entre las primeras comunidades en dotarse de una regulación específica para el uso de la IA en la Administración y su sector público. En el marco de este proceso se constituyó también el Comité de Supervisión Ética, Normativa y de Desarrollo de Innovación en IA (Sendia), encargado de velar por un uso responsable, inclusivo y centrado en las personas de estas tecnologías.
Cuatro estrategias
Encina se articula en torno a cuatro grandes líneas de actuación:
• Los servicios de IA para la Administración.
• La seguridad y la ciberprotección.
• La gestión avanzada de los datos.
• Los espacios de experimentación y evaluación de nuevas soluciones tecnológicas.
La estrategia prevé aplicaciones en ámbitos como los servicios sociales, la gestión de expedientes, la tramitación administrativa, la atención ciudadana o el análisis documental, con el objetivo de reducir cargas burocráticas y mejorar la calidad. También incorpora una dimensión territorial para garantizar que sus beneficios lleguen a toda la comunidad.
A través de mecanismos de colaboración con los ayuntamientos y del aprovechamiento de estructuras de cooperación ya existentes, el Principado facilitará el acceso de los municipios a herramientas, infraestructuras y capacidades de IA, con especial atención a los concejos de menor tamaño y a las zonas en riesgo de despoblación.